sábado, 1 de agosto de 2015

ADOCTRINAMIENTO

No vamos a discutir el punto polémico sobre si existe o no una filosofía cristiana, partimos de la base de que hay una doctrina filosófica de raíz cristiana… que es la inspiración de los cristianos en su actividad mundana. Por su origen, se vincula a la fe, a una forma de vida, a una norma de conducta, por lo que importa una ética, que representa la unión entre el pensamiento y la práctica.

La filosofía cristiana se transforma en acción. Se sitúa en contra del humanismo ateo, del renacimiento; empapado en las filosofías racionalista se idealistas, con el empirismo, en que lo objetivo, queda reducido a la materia.

El naturalismo, es el resumen y el materialismo ateo es el resultado. En lo social, da lugar al liberalismo capitalista, que para los católicos, estructura un universo moral, social y económico, que es la contradicción misma, de la esencia humana. También se sitúa en contra de la filosofía marxista, inspirada en el materialismo histórico y que ha conducido a una sociedad colectivista, totalitarista, fundada también en el ateísmo.

Pero, como nos dijo nuestro Filósofo Jacques Maritain, en su “Filosofía de la persona humana”: es “erróneo contentarse con ser el anti de algo, y es fácil comprender que la actitud de entregarse a uno de los errores históricos en conflicto, por miedo al otro extremo, y equivale a una dimisión de la inteligencia, sobre todo, si es verdad, que el encuentro hostil de estos dos errores y su cortejo de odios, amenazan de muerte al mundo. Lo que se exige a la inteligencia cristiana es que permanezca fiel a sí misma, tanto en el orden práctico, social y político, como en el orden especulativo y que trate de instaurar una política y una filosofía cristiana, la que se espera de nuestra inteligencia, es una actividad política vitalmente cristiana, con su esencia propia y sus caracteres originales.

RODOLFO MARANGUNIC MIRANDA

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